Rejoy fue una experiencia que me permitió reconectar conmigo, valorarme en mi totalidad, disfrutarme y celebrarme. Se dice fácil, pero realmente fue una vivencia profunda para mí en el sentido que a través de las charlas, experiencias y actividades me abracé completa (con mi luz y con mi sombra), honré mi camino hasta ese día, hice las paces conmigo y tome fuerza para hacer los ajustes que necesitaba para construir la vida que deseo.
Me encantó el capítulo de autonomía sexual, para mí fue no sólo interesante sino reveladora la manera en que se abordó el tema. Creo que la forma asertiva, práctica y respetuosa en la que Mercedes comunicó la información fue clave para que se creara una atmósfera de confianza, respeto y apertura que nos permitiera hablar y aprender de un tema lleno de tabúes, cargas, decepciones y vergüenza absurda. Así tuvimos la oportunidad de explorar, descubrir, y aprender información útil para construir una vida con más placer y disfrute. Me urge un taller de sexualidad para parejas…
En conclusión, creo que Re-joy es un regalo de amor propio que fortalece la identidad de cualquier mujer, sin importar su historia, edad, circunstancias… porque la convivencia sorora organizada que se genera es MAGIA PURA, capaz de sanar, contagiar valentía y motivar a cualquiera.